Des Teufels Bad
🎬 Año: 2024
⏱ Duración: 2h 1min
🌍 País: Austria
🎥 Director: Severin Fiala, Veronika Franz
📖 Guion: Severin Fiala, Veronika Franz
🎭 Género: Drama, Suspense, Historia, Terror
💰 Presupuesto: Desconocido
💵 Taquilla: $54.259
El baño del diablo (2024): folk horror feminista que incendia la historia con dolor y belleza
En un año en el que el cine de terror ha estado marcado por producciones saturadas de sustos fáciles y efectos digitales, El baño del diablo (título original: Des Teufels Bad) destaca por su crudeza emocional, su rigor histórico y una estética que corta el aliento. Este film, dirigido por Veronika Franz y Severin Fiala, es una exploración oscura y profundamente humana del dolor femenino en la Austria del siglo XVIII.
Más que una simple película de género, es una experiencia inmersiva, que conjuga el realismo rural con el horror existencial. Una de esas cintas que no se olvidan fácilmente, porque más allá del miedo, deja una cicatriz emocional duradera.
Argumento y ambientación
Austria, siglo XVIII. Una época donde la religión, el pecado y la superstición gobiernan todos los aspectos de la vida. Agnes, una joven campesina, se encuentra atrapada en un matrimonio sin amor, aislada emocionalmente y condenada por una sociedad que no comprende la salud mental.
A través de su mirada, la película retrata el proceso íntimo de una depresión profunda. El deseo de escapar del sufrimiento —cuando ni la muerte ni Dios parecen querer acogerla— empuja a Agnes a tomar una decisión irreversible. En ese mundo, solo hay una manera de que una mujer escape: cometer un acto atroz que la condene, pero que también le garantice la redención eterna.
Este retrato está basado en hechos reales: mujeres que en el siglo XVIII asesinaban a sus propios hijos para poder ser ejecutadas y así acabar con sus vidas de dolor, esperando el perdón divino. Un fenómeno tan aterrador como real.
El terror como herramienta de crítica
Aunque se presenta bajo el paraguas del «folk horror», El baño del diablo no recurre a lo sobrenatural. No hay demonios ni posesiones. El verdadero monstruo es el entorno: una comunidad cerrada, una Iglesia despiadada, un sistema patriarcal que niega toda humanidad a las mujeres.
El miedo proviene del silencio, del encierro, de la desesperanza que va creciendo en el rostro de Agnes. Esta es una película donde el horror se infiltra en lo cotidiano, en las miradas, en la falta de ternura, en la imposibilidad de hablar.
Es un terror político, feminista y existencial.
Actuaciones destacadas
La gran revelación de la película es Anja Plaschg, cantante y compositora conocida por su proyecto musical Soap&Skin, quien da vida a Agnes con una contención que hiela la sangre.
Su interpretación es minimalista pero devastadora. Transmite el deterioro emocional sin apenas palabras, con solo una mirada perdida o un gesto repetitivo. El vacío de su personaje traspasa la pantalla.
El resto del elenco, aunque secundario, sostiene con solidez el tono hiperrealista de la obra. David Scheid, como su esposo Wolf, representa la incomprensión masculina y la frialdad del sistema. Maria Hofstätter y otras figuras del reparto aportan fuerza simbólica a esa comunidad religiosa que condena sin escuchar.
Dirección y estilo visual
Veronika Franz y Severin Fiala —la misma dupla que dirigió Goodnight Mommy y The Lodge— vuelven a demostrar que dominan el lenguaje del terror lento e introspectivo. En lugar de manipular con sobresaltos, dejan que el horror se infiltre lentamente, como una humedad que lo empapa todo.
Visualmente, la fotografía es de una belleza hipnótica. Cada plano parece una pintura de Caravaggio o Rembrandt: luces tenues, contrastes profundos, rostros que emergen de la oscuridad. La cámara permanece muchas veces estática, obligándonos a mirar sin filtros el dolor que atraviesa a Agnes.
El diseño de vestuario y escenografía, además, es meticuloso: ropajes grises, casas sombrías, iglesias austeras. Todo contribuye a reforzar la sensación de opresión y abandono.
Banda sonora: una experiencia íntima
La música, compuesta por la propia Anja Plaschg, es otro de los grandes aciertos. Lejos de la grandilocuencia, opta por una ambientación sonora minimalista, con susurros, cuerdas tensas y silencios prolongados que se convierten en parte del horror.
El hecho de que la actriz principal sea también la compositora añade una coherencia emocional única. Lo que siente su personaje se traduce en sonidos que brotan desde dentro, que no adornan sino que acompañan el descenso a los infiernos.
Temas principales
✔️ Depresión y salud mental
La película explora el colapso emocional de una mujer en un tiempo en que la tristeza era pecado, y cualquier forma de melancolía era atribuida al demonio o a la falta de fe.
✔️ Religión y culpa
La presencia constante de la iglesia, los rituales y los sermones refuerza la idea de una espiritualidad asfixiante. Agnes no solo busca morir, quiere que Dios le conceda el descanso. Y para ello, tiene que pecar para ser castigada y así ser perdonada. Un círculo infernal.
✔️ Feminismo histórico
Sin discursos explícitos, la película denuncia el lugar que se asignaba a las mujeres en la sociedad: esposas, madres, devotas… o brujas. Agnes no quiere ser ninguna de esas cosas, pero no tiene elección. El infanticidio, trágicamente, es presentado como su única salida.
Premios y reconocimientos
El baño del diablo ha sido una de las películas más premiadas del circuito de festivales de 2024:
- 🏆 Mejor Película en el Festival Internacional de Sitges, dentro de la Sección Oficial.
- 🏆 Premio del Jurado Carnet Jove (Sitges).
- 🏆 Premio de la Crítica José Luis Guarner (Sitges).
- 🏆 Oso de Plata a la Mejor Contribución Artística en la Berlinale 2024.
- 🏆 Mejor diseño de vestuario en los Premios del Cine Europeo.
- 🇦🇹 Fue seleccionada como película representante de Austria para los Premios Óscar 2025 en la categoría de Mejor Película Internacional.
Curiosidades
- 🎥 Aunque se estrenó en 2024, el rodaje se realizó entre 2020 y 2022 en localizaciones rurales de Austria y Alemania.
- 📝 Está inspirada en casos judiciales reales de mujeres que, atrapadas por la depresión y la religión, cometían infanticidios como única vía de salvación espiritual.
- 🎼 Anja Plaschg, además de actriz, es la autora de toda la banda sonora. Su estilo musical como Soap&Skin fue clave para la atmósfera de la cinta.
- 🧥 El vestuario fue elaborado a partir de documentación histórica del siglo XVIII, incluyendo textiles, trajes y tocados usados en aldeas católicas del imperio Austrohúngaro.
- 🎞️ El título «El baño del diablo» hace referencia a la idea de purificación final por medio del castigo: una metáfora sin agua, pero con fuego, sangre y fe.
Conclusión
El baño del diablo no es una película para todos los públicos. Su ritmo pausado, su atmósfera densa y su falta de concesiones pueden resultar incómodos. Pero en esa incomodidad reside su valor: es cine que confronta, que no permite el olvido fácil.
Con una propuesta artística sólida, un mensaje profundamente humano y una actriz que conmueve desde el silencio, esta obra se posiciona como una de las más importantes del cine europeo contemporáneo.
No es solo una película de terror. Es una elegía. Es un grito que viene del pasado pero que aún resuena en el presente.
